El balance municipal sitúa la producción residencial de Zaragoza en niveles próximos a los del mismo periodo anterior y permite proyectar, si se mantiene el ritmo, un cierre por encima de 2.500 viviendas. El dato más relevante no es sólo cuantitativo: casi una de cada dos unidades autorizadas se integra en modalidades protegidas o públicas.
Miralbueno suma 624 viviendas, de las que 441 pertenecen al Plan Más Vivienda; Distrito Sur alcanza 469, con presencia de vivienda protegida autonómica y del mismo plan; y Valdefierro-Oliver incorpora 176 viviendas libres. La fotografía confirma que la expansión no se distribuye de forma homogénea y obliga a coordinar edificación, transporte, equipamientos y urbanización.