Cinco centros han sido seleccionados mediante la convocatoria ordinaria y otros dos se incorporan a través de los proyectos de revitalización de El Gancho y Revive Bruil. La intervención pretende reducir la exposición al calor, mejorar el confort térmico, aumentar biodiversidad y hacer los patios más inclusivos.
El interés urbanístico rebasa el recinto escolar. Estos espacios pueden funcionar como nodos de una red barrial de adaptación climática, especialmente en áreas densas con déficit de sombra. El programa, además, ha sido finalista de los premios New European Bauhaus, una señal de que la escala cotidiana también puede producir innovación urbana transferible.