La política municipal de vivienda también se construye mediante intervenciones pequeñas, capaces de evitar que una persona tenga que abandonar su hogar. Las bases aprobadas por Cabra permiten subvencionar obras y ayudas técnicas en la residencia habitual y permanente de personas mayores, con discapacidad, dependencia o movilidad reducida. El texto admite limitaciones acreditadas aunque todavía no exista un grado administrativo formalmente reconocido.
Podrán concurrir propietarios, arrendatarios, usufructuarios y otros titulares legítimos, con autorización del dueño cuando proceda. Como reglas generales, se exige un año de residencia en el municipio y dos meses de residencia efectiva en la vivienda. La convocatoria será competitiva: cada edición fijará su presupuesto y límites económicos, y abrirá un plazo de treinta días naturales para solicitar las ayudas.
La segunda línea cubre actuaciones excepcionales destinadas a recuperar condiciones básicas de habitabilidad cuando la vivienda resulte afectada por una catástrofe. Las bases fueron aprobadas inicialmente el 29 de junio, estuvieron expuestas del 13 de julio al 24 de agosto sin reclamaciones y entrarán en vigor tras el plazo legal contado desde su publicación definitiva.