Alicante prepara sus espacios elevados y litorales para una concentración extraordinaria de personas durante el eclipse del 12 de agosto. El dispositivo combina Policía Local, Bomberos, Protección Civil, vigilancia aérea, apoyo marítimo y ampliación del horario de socorrismo hasta las 22:00. Los castillos de Santa Bárbara y San Fernando, Benacantil, Serra Grossa, Tabarca y las playas recibirán atención específica. Más allá del acontecimiento, la operación plantea una cuestión de diseño y gestión: cómo absorben los espacios públicos frágiles un pico de uso sin bloquear evacuaciones, elevar el riesgo de incendio o degradar entornos naturales. La recomendación municipal de distribuir la afluencia y utilizar espacios próximos al domicilio introduce una lógica de descentralización preventiva.