La preparación de la Feria de Málaga incorpora una cuestión que suele quedar fuera del debate urbanístico: la huella de los usos temporales intensivos. El recinto alcanzará 2,3 millones de puntos de luz y ampliará el sistema Ecogreenlux a la avenida de Las Malagueñas y a las calles José Blázquez “El Maño” y Peñista. La intervención muestra cómo la infraestructura efímera también puede someterse a criterios de eficiencia y diseño ambiental. En grandes eventos, iluminación, energía, movilidad, seguridad y limpieza funcionan como una ciudad provisional superpuesta a la permanente. Mejorar uno de esos sistemas permite reducir consumos sin renunciar a la identidad nocturna del espacio festivo.