Pamplona afronta la fase final de una operación de regeneración que sustituirá dos parcelas terciarias sin desarrollar por un programa urbano más ajustado a las necesidades actuales del barrio. El convenio entre el Ayuntamiento y la promotora ha superado la información pública sin alegaciones y prevé hasta 252 viviendas repartidas en dos bloques. La ordenación definitiva se concretará mediante un Plan Especial de Actuación Urbana.
La propuesta no se limita a añadir vivienda. El bloque occidental cederá al municipio alrededor de 1.600 metros cuadrados construidos en planta baja para equipamiento público, mientras el oriental prolongará los porches y alojará usos comerciales. También se completarán el paseo, el arbolado y las zonas verdes. Las obras de urbanización, presupuestadas en 852.697,32 euros, podrían iniciarse en octubre mientras avanza la tramitación del PEAU.