La rehabilitación de barrios vuelve a situarse en el centro de la política urbana madrileña. Según el balance municipal presentado el 17 de agosto, Moratalaz suma 273 actuaciones del Plan Rehabilita y más de 7.600 personas beneficiarias. El programa ha financiado 166 ascensores, 164 intervenciones de accesibilidad, trabajos de retirada de amianto en 14 edificios y mejoras energéticas en 44 inmuebles.
El Ayuntamiento estima que las actuaciones energéticas evitarán un consumo anual de 13,2 millones de kWh y la emisión de 2.820 toneladas de CO₂. El caso de Hacienda de Pavones 45–47 permite medir el efecto económico: dos bloques de los años sesenta, con 41 viviendas, incorporarán ascensores y mejorarán fachadas y cubiertas mediante aislamiento. Sobre un presupuesto de 770.536 euros, la ayuda municipal alcanza 524.364 euros, lo que reduce la aportación media por propietario de 18.794 a 6.004 euros.
La operación combina tres objetivos que raramente pueden abordarse por separado en el parque consolidado: prolongar la vida útil de los edificios, permitir que la población envejezca en su barrio y recortar el gasto energético de hogares vulnerables.