El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha adjudicado por 3.767.900 euros las obras de transformación urbana de la Carretera del Norte, una infraestructura que durante décadas ha funcionado principalmente como vía de paso. El proyecto busca convertirla en una avenida legible y segura entre La Paterna y Los Tarahales.
La intervención dará continuidad a los itinerarios peatonales, actualmente fragmentados, y reorganizará intersecciones mediante tres glorietas. El diseño incorpora áreas de sombra y zonas verdes con especies autóctonas y adaptadas a un consumo reducido de agua, una decisión relevante en un contexto insular marcado por la escasez hídrica.
También se renovarán el alumbrado público y las redes urbanas, se instalarán hidrantes y se ejecutará un nuevo sistema de recogida de aguas pluviales. Este último componente será decisivo para evitar que una mejora superficial mantenga problemas de escorrentía o traslade riesgos a cotas inferiores.
El plazo previsto es de doce meses. Más allá de la obra viaria, el proyecto puede ayudar a reparar la relación entre barrios separados por un corredor concebido para el tráfico. La calidad final dependerá de la seguridad de los pasos, de la velocidad real de circulación y de la continuidad efectiva de aceras y espacios de estancia.
