Las obras del soterramiento de la A-5 afrontan una de sus operaciones técnicas más complejas. Durante tres semanas se interrumpirá la circulación en el túnel de salida hacia Badajoz para ejecutar el penúltimo paso de conexión entre la nueva infraestructura y el túnel existente bajo la avenida de Portugal.
La intervención incluye la demolición de la losa de hormigón de la actual rampa, la excavación hasta la nueva rasante y la construcción de la estructura definitiva. A ello se suma el montaje nocturno de 14 vigas de 30 metros, previsto durante cuatro noches consecutivas. El Ayuntamiento ha concentrado los trabajos en agosto para reducir las afecciones, aprovechando el periodo anual de menor intensidad de tráfico.
La obra supera la dimensión estrictamente viaria: es la infraestructura que permitirá liberar superficie para el Paseo Verde del Suroeste y recomponer la relación urbana entre los barrios situados a ambos lados de la autovía. La planificación de desvíos y la comunicación de los itinerarios alternativos serán esenciales durante esta fase.