El arquitecto redactor del vigente Plan General de Madrid y miembro del consejo asesor de la redacción del Plan Estratégico de Madrid ha explicado durante su intervención en el XXI Programa de Especialista en Urbanismo para Madrid que cuando se empezaron a trazar las líneas generales del documento en 2019, algunos profesionales del sector centraron la cuestión en “tener unos juegos olímpicos” mientras que otros lo hicieron en “un Silicon Valley”

Madrid, 21 de agosto de 2026.- El arquitecto y miembro del consejo asesor de la redacción del Plan Estratégico de Madrid Luis Rodríguez-Avial ha señalado que el objetivo del documento es “convertir a la ciudad en la gran capital del sur de Europa”. El profesional, que ha intervenido en el XXI Programa de Especialista en Urbanismo para Madrid, ha explicado en su ponencia El planeamiento urbanístico general. El Plan General de Madrid como ejemplo de planeamiento general que para alcanzar esa meta se emplearán “planes ejecutivos para actuar en cada punto del territorio” pero “respetando las ideas del estratégico”. Rodríguez-Avial, que ha centrado su intervención en la historia y el presente del Plan General de Madrid y en el citado Plan Estratégico de Madrid, ha concretado que esa meta se planteó por primera vez en 2019, apuntando que algunos profesionales del sector centraron la cuestión en “tener unos juegos olímpicos” mientras que otros lo hicieron en “un Silicon Valley”, una opción de la que el propio ponente “tomó nota” según ha explicado él mismo que también planteó la “prolongación del paseo de La Castellana” para desarrollar la ciudad en aras a conseguir el objetivo planteado.

Echando la vista algo más atrás, el ponente ha destacado que ya en 2017 “nos dimos cuenta de que el anterior plan general (de 1997) estaba desfasado y había que revisarlo pero políticamente no era fácil porque no gobernaba un partido con mayoría absoluta; era la época de Manuela Carmena al frente de la Alcaldía madrileña. El plan no se revisó entonces, después llegaron las nuevas elecciones municipales tras las cuales, Ciudadanos se hizo con el mando de la Delegación Municipal de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, algo que Rodríguez-Avial ha considerado que “fue un error por parte del PP”. Tanto es así que el partido naranja “tampoco planteó la revisión del documento”, algo que sí ocurrió de nuevo con el PP con mayoría absoluta, con José Luis Martínez Almeida como regidor madrileño.

El ponente ha explicado que los nuevos encargados de redactar esa revisión se dieron cuenta, a sugerencia suya, de que “no valía con una simple reformulación del plan, rellenando los pequeños huecos que había, sino que se requería de un cambio más extenso, pero se encontraban con el problema de que no había prácticamente suelo libre dentro del municipio” con lo que “se planteó la necesidad de un nuevo plan de ordenación que afectara al menos a Madrid municipio y las localidades de la primera corona del cinturón metropolitano” porque era necesario “diseñar el plan pensando en esos otros municipios y no tanto sólo en el de la capital”. Rodríguez-Avial ha señalado que ese escollo se solventó planteando la figura del “plan estratégico municipal” que definiera “una estrategia de futuro” contando con técnicos del ayuntamiento y de la comunidad autónoma. Y así se ha empezado a diseñar el de Madrid.

En cuanto a la historia del planeamiento madrileño, el arquitecto ha advertido de las diferencias que hay entre el Madrid de la época en la que se aprobó el actual Plan General, allá por 1997, y el de ahora mismo; “la sociedad madrileña ha cambiado radicalmente, no tiene nada que ver con la del proceso de redacción (que fue desde 1992 a 1995), y también ha cambiado la vida en la ciudad”. Ese documento se planteó como un “proyecto de futuro para la ciudad, en el que se solucionaran sus problemas como reequilibrar el territorio en todos los órdenes y ofrecer propuestas ilusionantes para la sociedad”.

Rodríguez-Avial ha recordado que en ese plan había que “corregir los errores” del anterior documento de 1985, “recuperar la visión supramunicipal de carácter metropolitano con la dificultad de que sólo se podía intervenir dentro del término municipal, pero teniendo que mirar a los colindantes”, pero también “mantener la morfología del anterior documento que era una de las mejores cosas que tenía”.

Ha destacado igualmente al repasar la historia del documento que una de las cosas que primero se hizo fue un levantamiento topográfico digitalizado “algo que costó mucho dinero, unos 1.500 millones de pesetas (9 millones de euros), de los 5.000 millones que teníamos para todo el plan”. El experto ha explicado que otros problemas con los que se partía eran “el del acceso a la vivienda, uno que seguimos teniendo, porque hubo una época en la que parecía que se había mitigado, pero otra vez lo tenemos; la movilidad; y la idoneidad de las propuestas desde el punto de vista del medio ambiente, ya que era algo que no importaba mucho a los madrileños y a los urbanistas”.

Rodríguez-Avial ha destacado entre las propuestas del proyecto de futuro con que se elaboró el plan, la del “planeamiento hasta el límite de la capacidad” que ha calificado de “importante”. Y es que en ese momento, ha subrayado, en Madrid “dormían 2.990.000 personas y se sospechaba que pudieran hacerlo hasta cinco millones” con lo que “había que dotarlas de una ciudad nueva”, de modo que se planteó “al límite de la capacidad” que tenía la ciudad. En este escenario “había que pensar en desarrollar la periferia pero sin volver a caer en el error anterior de crear ciudades dormitorio como tales” sino que había que “crear ciudad”, ha añadido.