Málaga ha aprobado inicialmente una Ordenanza de Infraestructura Verde y Arbolado Urbano destinada a regular la implantación, conservación y uso de los principales espacios verdes municipales. La norma amplía el enfoque tradicional centrado en parques y árboles y adopta una visión de red que incluye espacios forestales, áreas infantiles y equipamientos de entrenamiento exterior.
El valor urbanístico de la iniciativa reside en tratar el verde como infraestructura y no como mero acabado ornamental. Ello permite conectar diseño, mantenimiento, seguridad, biodiversidad, sombra, drenaje y uso ciudadano bajo criterios comunes. La fase de aprobación inicial abre ahora el recorrido de información pública y aprobación definitiva, en el que será importante examinar obligaciones, régimen de autorizaciones, protección del arbolado y coordinación con obras y servicios.
La ordenanza puede influir tanto en actuaciones municipales como en proyectos privados que afecten al arbolado o a la urbanización. Su eficacia dependerá de que las exigencias técnicas sean medibles, de la disponibilidad de inventarios actualizados y de una capacidad real de inspección y conservación.