El inmueble, incluido con nivel 2 en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del planeamiento valenciano, recuperará sus elementos arquitectónicos principales y el espacio exterior de la parcela. Los trabajos comenzaron en mayo, tienen doce meses de plazo y deberían concluir en mayo de 2027.
El futuro centro contará con 391 metros cuadrados construidos distribuidos en tres plantas y un patio ajardinado. El programa prevé recepción, sala de exposiciones, dependencias para actividades de personas mayores, salas polivalentes y espacios de estudio y formación. El objetivo es ofrecer un lugar útil para asociaciones, familias y actividades intergeneracionales.
La operación demuestra cómo una pieza patrimonial de pequeña escala puede actuar como ancla de identidad en un barrio moderno. La clave será que la conservación formal vaya acompañada de una programación estable y de una buena relación entre el patio, el edificio y el espacio público próximo.