El contrato de proyecto y, en su caso, dirección de obra se adjudica a MKR Ingeniería & Arquitectura por 49.500 euros y un plazo de redacción de 50 días. La propuesta deberá reducir el espacio reservado al vehículo motorizado, estrechar carriles para moderar velocidades y avanzar pasos peatonales con el objetivo de acortar los cruces.

La principal innovación ambiental será la incorporación de jardines de lluvia entre calzada y acera. Estas depresiones vegetadas retienen y filtran parte de la escorrentía, descargan la red de saneamiento y aportan sombra y biodiversidad. La mediana también incorporará parterres convencionales. El proyecto deberá reordenar contenedores y otros elementos urbanos, una cuestión aparentemente menor que condiciona accesibilidad, visibilidad y calidad del itinerario.

Esta fase conectará las actuaciones realizadas en Navas de Tolosa y Vuelta del Castillo. El resultado debe leerse como un corredor completo y no como una suma de tramos: continuidad del carril bici, coherencia de cruces, confort peatonal y transición entre secciones serán determinantes.