Un seguimiento técnico municipal ha documentado algas del género Chara en una charca naturalizada de Vía Lusitana, en Carabanchel. Estos organismos son especialmente sensibles a la contaminación y a la acumulación excesiva de nutrientes, de modo que su presencia funciona como indicador de aguas limpias y transparentes.

El hallazgo se integra en una estrategia municipal que, desde 2022, ha desarrollado 49 actuaciones de fomento de la biodiversidad con una inversión acumulada de 2,1 millones de euros. El programa ha incorporado 1.147 árboles, más de 11.400 arbustos y diversos elementos de refugio y reproducción para fauna, además de más de 2.800 m² de charcas y estanques temporales.

La relevancia urbanística reside en el salto desde la jardinería ornamental hacia soluciones que prestan servicios ecosistémicos medibles. Las charcas naturalizadas oxigenan el agua, estabilizan sedimentos y ofrecen hábitat a invertebrados y anfibios, a la vez que introducen naturaleza de proximidad en barrios densos.