El soterramiento de la A-5 avanza en uno de sus puntos técnicamente más delicados: el enlace con el túnel existente de la M-30 en la avenida de Portugal. El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado la finalización de las operaciones desarrolladas durante agosto y la reapertura al tráfico del túnel de la M-30, después de preparar la futura conexión con la nueva galería.
La intervención forma parte de la secuencia constructiva del futuro Paseo Verde del Suroeste. Durante el cierre se actuó sobre la estructura necesaria para ajustar rasantes y encajar ambas infraestructuras. La planificación por fases ha permitido concentrar la afección más intensa en agosto, un mes de menor demanda circulatoria, y recuperar después una conexión metropolitana de elevada capacidad.
Más allá de la obra viaria, el proyecto persigue modificar la relación entre los barrios del suroeste y una autovía que durante décadas ha funcionado como barrera. El interés profesional está en la coordinación entre ingeniería subterránea, gestión temporal del tráfico y posterior urbanización en superficie.