El Ayuntamiento destina 3,5 millones de euros a una zona verde con caminos peatonales y ciclistas, arbolado y espacios de actividad. La obra tendrá un plazo de doce meses y activará suelo municipal hasta ahora sin uso.
Madrid ha autorizado el contrato de obras de construcción de una nueva zona verde en Moratalaz con una inversión de 3,5 millones de euros. El proyecto ocupa una parcela municipal todavía no habilitada para estos usos, que ya cuenta con arbolado y vegetación y plantea convertirla en un espacio de proximidad conectado con la red peatonal y ciclista del distrito. El plazo previsto de ejecución es de doce meses.
La actuación combina plantación de arbolado, caminos, áreas de estancia y espacios para distintas actividades. La idea de bosque urbano resulta relevante si se traduce en estructura: una masa vegetal continua, especies adaptadas, suelo permeable y una gestión del agua que reduzca riego y escorrentía. No basta con aumentar el número de ejemplares; importa que alcancen madurez y generen sombra útil.
La transformación de un vacío municipal permite además corregir discontinuidades. Un parque bien conectado puede acortar recorridos a pie, ofrecer rutas seguras para la bicicleta y ampliar las opciones de actividad cotidiana sin desplazamientos largos. Para ello, sus bordes deben relacionarse con las calles y equipamientos próximos, evitando recintos aislados o fachadas traseras.
El seguimiento debería medir supervivencia del arbolado, superficie de sombra, permeabilidad, diversidad de usos y accesibilidad. Esos indicadores permitirán evaluar el parque como infraestructura climática y no solo como obra terminada.
Ilustración conceptual original creada con IA para Revista de Urbanismo. No representa una fotografía del lugar ni un diseño oficial del proyecto.
Fuente: Ayuntamiento, comunicación oficial.
