
Las obras renaturalizarán un vacío urbano con vegetación autóctona, caminos y drenaje sostenible para crear una nueva conexión ambiental entre barrios.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha iniciado las obras del Corredor Verde entre Siete Palmas y Los Tarahales. La actuación abarcará 37.820 metros cuadrados y cuenta con un presupuesto de 595.012,25 euros. El proyecto plantará 2.118 árboles y arbustos de especies autóctonas y organizará una red de recorridos peatonales en un ámbito actualmente poco integrado en la trama cotidiana.
La intervención incorpora una lámina de agua, caminos y una infraestructura de drenaje con 1,14 kilómetros de conducción y 17 sistemas circulares para gestionar la escorrentía. Esta combinación aproxima el proyecto a una infraestructura verde funcional: no se limita a decorar el espacio, sino que intenta mejorar infiltración, biodiversidad, sombra y continuidad territorial.
La conexión entre Siete Palmas y Los Tarahales puede reducir rodeos y convertir un vacío en itinerario de proximidad. Para que el resultado sea estable habrá que cuidar la accesibilidad de las pendientes, la continuidad de los pasos, el riego de implantación y el mantenimiento de la vegetación durante los primeros años, cuando la mortalidad de plantaciones es más probable.
El valor demostrativo del proyecto dependerá de que el Ayuntamiento mida sus efectos. Superficie permeable real, supervivencia de especies, temperatura, agua retenida y uso peatonal permitirían conocer si el corredor cumple objetivos ambientales y sociales, más allá de la entrega física de la obra.
Por qué importa
El corredor enlaza movilidad cotidiana y adaptación climática. Sus sistemas de drenaje y la vegetación autóctona pueden convertir una obra paisajística en infraestructura urbana medible, siempre que exista mantenimiento y evaluación posterior.

