Madrid ha puesto en servicio en Carabanchel una nueva estación de recarga eléctrica abierta las 24 horas. La electrolinera dispone de 26 puntos y permite realizar cargas ultrarrápidas de hasta 600 kW, suficientes —según las características del vehículo— para recuperar autonomía en unos diez minutos.
El proyecto se desarrolla sobre suelo municipal mediante concesión demanial: la adjudicataria ha invertido tres millones de euros y explotará la instalación durante quince años, prorrogables por cinco más. La ubicación, próxima a la A-42, la M-40 y el centro de operaciones de EMT Madrid, busca atender tanto desplazamientos privados como flotas de viajeros y distribución urbana de mercancías.
La estación incorpora una marquesina con 100 kWp de paneles solares para autoconsumo y un sistema de almacenamiento que permite gestionar mejor la demanda. La empresa operadora estima que su funcionamiento evitará unas 1.000 toneladas de CO₂ al año. El Ayuntamiento sitúa esta actuación dentro de Madrid 360 y de una red municipal que ya suma 1.349 puntos de recarga.