La operación nace de una cláusula incorporada casi dos décadas atrás. Cuando el IMV enajenó en 2006 la parcela R3 de Soliva Este para construir 98 viviendas de alquiler, se reservó un derecho de tanteo ante una futura venta. La actual propietaria comunicó en febrero su intención de transmitir 78 unidades a un inversor y el Ayuntamiento decidió ejercer esa facultad.

El desembolso asciende a 3,41 millones de euros: 3,1 millones corresponden al precio de compra y unos 310.000 euros a impuestos y gastos, financiados con remanente de tesorería. Las viviendas están ocupadas y sus inquilinos recibirán información municipal sobre las gestiones posteriores. La decisión no crea vivienda nueva, pero sí evita la pérdida de un conjunto residencial de alquiler y amplía de forma inmediata la capacidad de intervención del parque público.