La renovación de una arteria consolidada puede ser algo más que conservación viaria. València ha completado la intervención sobre la Gran Vía Marqués del Túria, una calzada con más de 22.000 metros cuadrados y décadas sin una renovación integral. El nuevo firme fonoabsorbente busca reducir el ruido generado por una elevada intensidad de tráfico, mejorar la adherencia y prolongar la vida útil de la infraestructura. La actuación, adjudicada por alrededor de 1,24 millones de euros, se coordinó con trabajos previos en servicios urbanos para evitar aperturas sucesivas. El Ayuntamiento vincula además el material empleado a una reducción anual estimada de 500 toneladas de CO₂.